sábado, 19 de septiembre de 2009

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Como quisiera perderme en la oscuridad,no saber de nada jamás, pero sería una estúpida egoísta que solo piensa en su propia tranquilidad.
Mi pensamiento aveces queda en blanco,desearía que se quedara así por un tiempo.Aniquilaré todos los recuerdos malos que se han presentado y mi mente todavía muestra ante mis ojos,como si me tuviera cierto rencor,que ni yo puedo controlar mis emociones que ahora florecen como si en mi cabeza hubiese una primavera.

viernes, 8 de mayo de 2009

Mi ingenua adolescencia


Todo empezó cuando te recibí de regalo de San Valentín, el papel que te envolvía brillaba tanto como los ojos de mi novio, me iluminaban y casi no podía pestañar. Cuando vi que el regalo era un diario; tú, no le di mucha importancia ya que no era de pasarme horas escribiendo como la gente que le gusta perder su tiempo en esas tonterías, pero cuando me di cuenta de que todo lo que me pasó era el mismo día en que te había recibido decidí que lo tenías que saber.
Gabriel, mi amor, era todo en mi vida, bueno, con 16 años creo que todas pensamos lo mismo, pero él era el hombre ideal, me daba lo que yo quería, me amaba, me respetaba y aunque era diez años mayor que yo, no me importaba lo que dijeran los demás.
El día de San Valentín me fue a buscar a mi casa como todos los días, me besó, me abrazó, me dio un ramo de flores y a ti, me dijo que eras para que escribiera todo lo que vivíamos juntos. Yo estaba sola en casa y lo invité a pasar, nos sentamos en el sofá y nos miramos tan profundamente que dentro de mí sentía que caminaban cien mil hormigas, sentía mis manos sudar y mi boca acercándose a la suya sin darme cuenta.

Nos empezamos a besar, a acariciar y poco a poco sentía como nuestra respiración se agitaba, yo nunca me había sentido así, todavía era virgen y él lo sabía, le recordé que era mi primera vez y él me dijo que estuviera tranquila, me preguntó si realmente yo quería hacerlo. Mi mente quedó en blanco y no sabía que responder, lo que sentía en esos momentos me superaba y no podía decir que no, yo lo deseaba y lo quería al lado mío por siempre.
El momento más lindo de mi vida fue haber estado con él, sentir como sus manos acariciaban mi cuerpo tan tiernamente, y con tanta dulzura. Se lo conté a mi mejor amiga y lo que recibí de ella fueron sermones y a la vez consejos, pero cuando me hizo una pregunta que no recordaba que existía se me vino el mundo abajo, le contesté: “No, no nos cuidamos”, es que en ese momento no pensaba en nada, sentía que solo era para él y nada más, ahora entiendo a las niñas de mi edad que quedan embarazadas y cuanto se arrepienten de no haber usado preservativo.

Lo primero que hice fue llamarlo y decirle que tenía que hablar urgente con él, aunque no estaba segura de que estuviera embarazada, ni siquiera estaba en mis días como para sospechar de algo así, pero le quería preguntar a Gabriel que haría si eso fuera cierto. Había sido mi primera vez y no creía que fuera tan riesgoso, pero al pasar del tiempo me di cuenta de que estaba equivocada. Después de que lo llamé quedamos en juntarnos, no pensé que iba a ser la última vez que lo vería, le dije lo lindo que había sido estar con él, lo bien que me sentí, pero cuando le hice la pregunta del millón, su cara de enamorado, su sonrisa y sus ojos brillantes cambiaron tan bruscamente que sentí escalofríos de tan solo mirarlo, lo único que salió de su boca fue: “eres una niña ingenua”, con eso me dijo todos lo insultos que puedo imaginarme. Se fue, se llevó todo lo mío, como iba yo a saber que amaba a alguien ficticio, a alguien que solo quería acostarse conmigo y después desaparecer, me pregunto si en un año alguna vez me quiso.
Ha pasado mucho tiempo desde que él desapareció, lo busqué como una tonta, pero no lo encontré.
Mirando fotos de nosotros, sus regalos, cartas que solo decían mentiras, guardados en una caja que no habría hace tiempo, te encontré a ti, y al escribir siento como mi bebé se mueve en mi vientre, lo siento cada minuto, todos los días, cada vez que me acuerdo de Gabriel, lo amé demasiado y creo que todavía lo amo.
Hoy día vivo gracias al apoyo de mis padres y con el amor que me entrega mi hijo desde muy dentro de mí, es raro sentir que una personita se forma con todo el cariño y el amor que le entrega una madre.
Pronto voy a cumplir 17 años y no es lo que se espera de una niña de esta edad, pero siento que esto es lo que me tocó vivir y mi interés por hacerme mamá va creciendo día a día.

miércoles, 6 de mayo de 2009

El diario de Angélica


Sábado, 29 de octubre
Vicente ha llegado solamente esta mañana, con la ropa sucia y con un olor a vino tinto. Llegó cuando tomaba desayuno con Julieta; mi hija de 11 años, le he preguntado a Vicente porque no avisó que no iba a llegar, me dio unas de esas miradas que asustan, se dio media vuelta, no me contestó y se fue a acostar. A veces me da la sensación de que me engaña y me pongo a pensar y a corregir lo que he hecho mal y no encuentro error fuera de lo común. Mi hija siempre me pregunta”¿porqué esta vida?” . Desde que ella nació Vicente no fue el mismo, desde allí que llega tarde, ebrio y con un humor de los mil demonios, me pregunto si con los de afuera será igual.


Domingo, 30 de octubre
Mi marido sigue igual que siempre; frío, distante, Julieta no se atreve a hablarle, dice que no la va a escuchar y que nunca le va a dar solución.
Hoy se ha marchado temprano, según él al trabajo, yo no entiendo que trabajo hará el día domingo, bueno, solo el sabe.
Hoy en la tarde salí con mi hija al parque, con mis hermanas y mis sobrinos, Julieta se divirtió como nunca y se cansó tanto que cuando llegamos se durmió; como duerme un pajarito acurrucado en las alas de su madre, mi hija está creciendo pero eso a ella no le importa; sigue jugando y haciéndose la chistosa con los demás, me recuerda a mi misma cuando tenía su edad.
Son las 12.30 a.m. Vicente no ha llegado y no creo que llegue hasta más tarde.


Lunes, 31 de octubre
Ya veo que los sueños que una tiene en su matrimonio, con sus hijos, en su propio hogar nunca se hacen realidad, bueno, para mi no. Se me hace difícil escribir que el hombre con el que yo frente al altar juré respetar, amar y serle fiel por el resto de mi vida, sea un gran cínico e inútil vago que llega a casa como si nada; con risas, con olor a mujer y a trago, ahora si estoy segura de que fui una perfecta idiota, una mujer jugada por su matrimonio, por su hija y por su felicidad, estoy segura de que el amor que había; nunca fue amor, solamente deseos de no estar sola y tener un hijo para que cuando una sea vieja alguien se preocupe de mí, solamente por eso creo que fui una idiota.

Miércoles, 02 de noviembre
Lo siento, ayer no te pude escribir mi desgraciada vida, bueno no tenía ganas de escribir; no tenía ganas de nada, ni siquiera de llevar a mi hija a la escuela.
Ayer en la tarde Vicente me preguntó que me pasaba, me acarició toda de modo que terminé haciendo el amor con él, no me arrepiento de lo que hice, él se va a olvidar de eso, mientras que en mí va a quedar su olor; sus caricias en mi cuerpo, sus besos apasionados; que estoy segura de que no se van a repetir; se ha marchado como siempre, antes de salir de la habitación miró fijamente mi cuerpo desnudo, me sonrió y se fue, no sé si lo amo o lo desprecio, no lo sé.
Hoy en la tarde he ido al parque con mi hija, mientras ella jugaba con sus nuevas amigas, sentí que alguien me miraba con atención, me di vuelta y el extraño que me miraba sin parar era un señor mas o menos de unos treinta años, con cabellos dorados, tez blanca y ojos tan azules como el cielo, se acercó y me preguntó si Julieta era mi hija, yo le respondí y nos quedamos mirando como una pareja de adolescentes enamorados. En la mirada de aquel extraño me sentí tan niña, tan sensible, estuvimos largo rato conversando; se llama Julián, y no me dejaba de repetir que soy muy hermosa, él es muy guapo y simpático, pero no quiero ilusionarme con un desconocido que dice que soy bella.


Jueves, 03 de noviembre
Hoy he ido nuevamente al parque; confieso que he ido para encontrarme con Julián, esta vez he ido sola, me senté en un banco y desde allí miraba a los niños divirtiéndose, esperé largo rato mirando para todos lados a ver si me encontraba con él, ya me iba a dar por vencida cuando se me acercó alguien y me tocó la espalda, me di vuelta y era él, el guapo del parque, lo saludé y se sentó a conversar conmigo como la vez anterior, me habla de cosas increíbles que nadie me había contado jamás, en sus ojos se refleja la sinceridad misma, eso nunca lo había visto en nadie y mucho menos en mi marido. Después de largo rato de conversación me despedí de él y me preguntó que cuando nos vamos a volver a encontrar, yo le dije que muy pronto y me marché.

Viernes, 04 de noviembre
Hoy me he despertado sorprendida; Vicente ha dormido en casa, desde hace mucho que no lo hacía, bueno eso a mí me da lo mismo. Lo que no puedo creer es que sin darme cuenta me he enamorado como una quinceañera de Julián, a veces me pregunto si él sentirá lo mismo por mí, pero si no es así no me daré por vencida, el problema es que no sé que va a pasar si yo estoy con él, que le diré a mi hija y que le diré a Vicente.

Sábado, 05 de noviembre
¡Soñé con Julián!, eso significa que de verdad estoy enamorada de él, hoy tengo la esperanza de que lo voy a ver. Cuando pienso en él siento mil cosquillas en mi estómago, estoy muy despistada; ayer olvidé que mi hija salía temprano de la escuela y cuando la fui a buscar era la única que quedaba.
Hoy por supuesto que iré al parque y ojalá me encuentre con mi futuro amante.
En la tarde he ido al parque con Julieta, pareciera que Julián y yo nos leemos los pensamientos, cuando llegué al parque él estaba sentado en nuestro banco de conversación, de miradas, de corazones palpitantes. Nos saludamos y el saludó a Julieta como un padre saluda a su hija, Julieta fue a jugar y yo me senté al lado de Julián esperando oír su dulce voz contándome de su maravillosa vida, pero me dijo que ya había hablado suficiente de él, ahora me tocaba a mi, no quise contarle que tengo un marido vago, infiel que me arruinó la vida, me dolió en el alma tener que mentirle al ser que amo y que creo que no dejaré de amar, le dije que estaba separada y que vivía de una pensión; cuando escuchó esto me miró fijamente y me dijo que me ama, que me ama con locura y pasión, me dijo que el nunca se habría imaginado que se iba a enamorar tanto de una persona que apenas conocía sobre su vida, me preguntó si yo estaba dispuesta a entregar todo por él, yo me quedé atónita frente a estas palabras, mi corazón latía al máximo mientras que por otro lado me cerraba a mi misma preguntándome:¿cómo pasó?,como me pude enamorar tanto de una persona en dos días, y a esa persona que tanto amo le acabo de mentir sobre mi desgraciada vida. No sabía si decirle la verdad o no, me desgarra pensar que Julián pierda la confianza en mi, o peor; que me deje.
Lo miré con ojos de amor y le confesé mi mentira, creyendo que no me iba a comprender, pero todo lo contrario, me perdonó y me dijo que tuviera absoluta confianza en él.


Domingo, 06 de noviembre
Todo me dio vueltas ese día, en el que le conté la verdad de mi matrimonio fracasado; es así como yo lo llamo, estoy dispuesta a reacer mi vida, pero lo que me complica es como le voy a contar a mi hija y mucho más a Vicente, bueno él me tendrá que comprender ya que los dos sabemos que hace mucho este matrimonio dejó de funcionar.

Lunes, 07 de noviembre
Son las 11 de la mañana, hoy voy a contarle todo a Vicente, me llamó Julián y me dijo que él iba a estar conmigo cuando converse con él, pero yo le dije que no, me da mucho miedo de que pase algo grave.

Martes, 08 de noviembre
Todo salió mal, Vicente no me deja ir, no lo entiendo, él tiene una amante y me quiere tener a mí al mismo tiempo, no se que va a pasar con mi vida, creo que lo mejor sería olvidarme de Julián, solo llevamos tres días de relación y ya todo se me vino abajo, en realidad no sé que hacer. Me olvidaré de Julián y pasaré casada con Vicente hasta llegar a anciana y morirme así para vivir correctamente casada y morir correctamente con el mismo matrimonio.


Viernes, 11 de noviembre
Todo se ha acabado para mí, ya no veo a Julián desde el Miércoles, él me llama pero yo no le respondo, me viene a buscar pero no salgo, no quiero que me vea y yo tampoco quiero verlo a él.
Estoy gorda, será porque no me muevo para nada de la cama, no tengo ganas de hacer el aseo, ni siquiera de ir a buscar a mi hija a la escuela, le contraté un furgón, es que además Vicente me tiene encerrada con llave y no puedo salir, bueno no importa en fin no me quedan ganas de nada.


Jueves, 24 de noviembre
Ja, ja, ja, ja, no lo puedo creer, Vicente me pidió el divorcio, me arruinó la esperanza de ser feliz con Julián obligándome a estar con él y ahora se va con otra a ser feliz, él me dice que estoy fea, gorda y que no sirvo para nada.
Es un monstruo, soy una estúpida, no tengo remedio, mi vida está jodida, arruinada por ese ¡Maricón!


27 de noviembre
Estoy cansada, pero ya he tomado una determinación, mi vida no es vida, es muerte en pie, es un vacío, ya sé que me he vuelto loca, sé que podría irme con Julián y pedirle una oportunidad para volver, pero ya es imposible, el no me podría soportar y no me podría mirar como estoy, solo le escribí una carta, se la mandé con una amiga, le dije a mi hija que la acompañara, nadie más que yo sabe de mi determinación, en la carta solo dice “Por favor cuida a mi hija”.
Adiós para siempre
Angélica.